Santa Ana

Santa Ana es la segunda ciudad más grande en El Salvador, junto a San Salvador, y se encuentra a 64 kilómetros al oeste de la capital. El primer nombre dado a la ciudad fue “Ciudad de Sacerdotisas”. Se le dio más tarde el nombre de “Santa Ana” por el obispo Fray Bernardino Villalpando. El 22 de mayo de 1824, la ciudad fue proclamada la capital de la provincia de Sonsonate, por una Orden Ejecutiva. Veinte años más tarde la provincia de Santa Ana fue re bautizada con su actual nombre.


La ciudad cuenta con una población de 490.000 habitantes, y está situada a 665 metros sobre el nivel del mar, que abarca 2.023 kilómetros cuadrados. Se conoce hoy en día como una región abundante en azúcar, café y ganado debido a su excelente ubicación en el valle Cihautehuacan. Santa Ana es mucho más tranquila que  San Salvador, y su clima es más suave. Esto hace de la ciudad un lugar excelente para relajarse, si usted está paseando por las calles apreciando los edificios más llamativos de la ciudad se verá sorprendido por las hermosa arquitectura local.  Los visitantes de la ciudad  pueden visitar los dos volcanes de Izalco y Santa Ana o la vecina reserva forestal del Parque Nacional Cerro Verde. Santa Ana es también conocida por sus bellos ejemplos de arquitectura colonial española como la Catedral de Santa Ana y el Teatro de Santa Ana. Otro gran aspecto de Santa Ana es el Lago de Coatepeque.